Sin rumbo fijo

Sin rumbo fijo

miércoles, 23 de abril de 2014

La laguna el Castillo

Esta laguna se encuentra a 5 minutos de Xalapa. La altitud a la es de 1240 msnm. Tiene una longitud de 800 m de largo x 620 m de ancho. La profundidad máxima es de 3.55 metros. Sus afluentes son: manantial al oeste de la laguna y arroyo El Castillo al este. En tiempos precolombinos la zona estuvo cubierta por el ecotono entre selva mediana y bosque mesófilo. A principios de siglo se reporta la presencia de mono araña en la selva mediana. Actualmente está deforestada. A finales de los 80 se vació la laguna para incrementar el cultivo de mojarra. Ahora la laguna está propuesta como un parque nacional por el gobierno estatal y como un AICA. Se desconocen los contamianntes de la laguna. El clima es templado húmedo con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 20 grados C.

vegetación

Bosque Mesófilo, selva baja perennifolia, tular, bosque cultivado, pastizales abandonados, cultivos de caña y café de sombra. Según Rzedowski: Bosque mesófilo de montaña, bosque espinoso.
Justificación
Se han registrado un total de 166 especies de aves, entre las cuales una están seis amenazadas: Aramus guarauna, Charadrius melodus, Glaucidium brasilianum, Psarocolius montezuma, Icterus cucullatus, Rostrhamus sociabilis (Sedesol, 1994). Es una zona de anidación para algunas especies acuáticas y migratorias del Centro de Veracruz. El colibrí Doricha eliza, endémico de México, ha sido registrado anidando en los bordes de la Laguna (Ortiz-Pulido, et al. 1998). Se considera G-1 por la presencia de Dendroica chrysoparia que se incluye como en peligro de extinción a nivel global (Collar, et al. 1994).

http://avesmx.conabio.gob.mx/verzona?tipo=aica&id=198

Quiahuiztlán











Quiahuiztlán es una zona arqueológica y antigua ciudad totonaca en el Estado de Veracruz, México. Se ubica en 19°40' latitud Norte y 96°25' longitud Oeste en el municipio de Actopan sobre el Cerro de los Metates cerca del Pueblo costero de Villa Rica.



Ciudad totonaca de Quiahuiztlán. Al fondo, los arenales deChalchicueyecan en la costa donde arribó Hernán Cortés en 1519 y fundó la Villa Rica de la Vera Cruz.

El nombre del sitio es de origen náhuatl, se compone de "Quiahui", lluvia y "tlan", lugar; es decir Quiahuiztlan o Quiahuixtlan significa "El lugar de la lluvia". El sitio se encuentra sobre el Cerro de los Metates (referido también como Cerro Bernal), llamado así por que en él se han encontrado muchos pequeños metates enterrados, el ecosistema de la zona es sabana tropical, entre la vegetación existen cactus, arbustos y algunas plantas con propiedades medicinales como la quina (paludismo), guásima (diarrea), puan (sarampión), árnica, palo volador, palo verde, moral, chaca o palo mulato y flor de día. El Cerro de los Metates se encuentra en la llamada Faja de Totonacapan que limitada al Norte por el río Nautla y al Sur por el río Actopan.

Esta zona tuvo tres funciones. Fue ciudad con cerca de 16 mil habitantes; cementerio en el que se hallaron restos de 78 tumbas dispuestas en tres cementerios principales, y fortaleza, puesto que en todas las estribaciones del cerro se pueden observar muros defensivos de diversas dimensiones, hecho que causo admiración a las primeros hispanos, por ello la mencionan en sus relaciones.

Detras de una taza de cafe

Francisco De Luna


Xalapa, Ver.-La producción del café escasea en la región de Xalapa. En la última década se calcula la pérdida del 50 por ciento de las fincas cafetaleras; los precios bajos, plagas y coyotaje se convirtieron en el “talón de Aquiles” de los productores que terminaron abandonando las cosechas.

Arturo Apan Benitez, uno de los propietarios del museo del café en el municipio de Coatepec, explicó que esta localidad en 1947 era considerada la capital de este aromático, pero los malos manejos de intermediarios y no lograr competir con precios que fija el principal productor del mundo que es Brasil, “esto se vino abajo”.

De acuerdo con los cafetaleros de Jilotepec, Naolinco, Xico, Coatepec han exigido que se eleve el precio del café a ocho pesos por kilogramo. Actualmente su valor comercial es de 3 pesos con cincuenta centavos.

Han solicitado apoyos emergentes y también reclamaron al gobierno federal las cargas fiscales impuestas con la reforma hacendaria. Esta situación les ha llevado a manifestarse en la capital veracruzana.
Fernando Celis Callejas, director General de la Coordinación Nacional de Organizaciones Cafetaleras, estimó pérdidas de hasta 5 mil 500 millones de pesos para esta cosecha, situación que afectaría la economía de 90 mil productores.

Exigen que las compañías no “castiguen” el precio del café, que el gobierno federal instrumente un programa emergente de 1 mil 800 millones de pesos y que a mediano plazo se creen estrategias de cómo ofertar el mercado del café.

“Hoy en día existe 50 por ciento menos de fincas que existían en aquellas épocas, las situación del campo es un poco lamentable, el productor siempre ha sido afectado por el coyotaje”, refirió Apan Benitez.

La producción ha disminuido de manera considerable y “para hundirlo aún más” su precio no logra repuntar.
En cambio en el museo “Café-tal Apan” apoyan a 100 productores quienes entregan su cosecha cada año y en lugar de pagarles el precio del mercado que es de mil 800 por quintal, les pagan hasta 3 mil 500 pesos

Al productor le interesan precios justos y las cafeterías deberían de pagar como tal. De un kilo de café sacamos un 100 tazas de café, si en la cafetería damos en 15 pesos, el kilo debería ser de mil 500 pesos y no en 70 como lo están pagando”, refirió Apan Benitez.

Se deben de elevar los consumos percápita que hay en el país pues se consumen apenas 800 gramos de café al año, mientras que en Europa el consumo anual es de hasta 12 kilos.


México ocupa el quinto lugar entre los mayores productores de café en el mundo. De mayor posición es Brasil, Colombia, Indonesia y Vietnam.  

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Fiesta patronal a San Jerónimo en Coatepec

LA FIESTA DE SAN JERÓNIMO Y LA TRADICIÓN DE LOS ARCOS
Es la noche del 28 de septiembre. En el barrio de Los Carriles, en las calles de Arteaga, Hernández y Hernández, Quintana Roo y Los Carriles, en la parte alta de la ciudad, se desarrolla una intensa actividad; se festeja y se trabaja: los arcos están casi listos.

Los arcos son estructuras de troncos y carrizos sobre las que se entreteje una decoración floral, con las cuales se engalanan las puertas de las iglesias con motivo de las fiestas patronales. Podemos encontrar sus raíces en la tradición prehispánica de construir enramados para decorar los templos durante sus festividades religiosas.

Unas dos semanas antes dio inicio este trabajo. Una madrugada, los hombres marcharon rumbo a Alchichica, en el estado de Puebla, a buscar “la flor”, protagonista de la decoración, planta que recibe el nombre de Soto, sierrilla o flor de cucharilla. En realidad no se trata de una flor, sino de las pencas de un pequeño agave llamado dasylirion acrotriche.

La cucharilla, de un brillante  color marfil, se combina con otras plantas, en particular con la flor del tencho, de un rojo intenso, pequeña bromelia que crece sobre los árboles de los bosques aledaños. El blanco de la cucharilla y el rojo del tencho  son la base cromática y decorativa de los arcos: los colores de San Jerónimo, a quien se suele representar vestido con ropajes de cardenal. Se suman otras plantas, como la flor de platanillo, también roja, y pino, ciprés o bejuco aportan una nota verde.

Durante quince días los hombres, en sus ratos libres, tras el trabajo, se reúnen para ir avanzando la labor de trenzado de plantas para formar la decoración del arco. Motivos geométricos, florales, arquitectónicos o religiosos, siempre jugando con el contraste del blanco y el rojo, van tomando forma sobre los carrizos.

Volvamos a la noche del 28. Los arcos están por acabarse. Esta noche es la última antes del gran día. Por eso se trabaja hasta acabar, aunque no se duerma. Junto a cada arco en elaboración se reúnen los vecinos, hay bailes en varios de ellos, los mayordomos invitan tamales, tortas, guisados, aguardiente… El cohetero se da vuelta por cada uno de ellos, haciendo su trabajo. Se espera al párroco local, que pasará a bendecirlos.

En Los Carriles, la familia Huesca, a cargo de la mayordomía hace ya varias generaciones, cuida del  arco principal, el primero según la tradición. Con el tiempo se fueron sumando otros esfuerzos y hoy en día se construyen alrededor de once.




Llegada la tarde, inicia la bajada. Acompañados de música, payasos, danzantes y coheteros, cuadrillas de hombres transportan en hombros las estructuras, que pesan de una a tres toneladas y miden hasta doce metros. Intenso esfuerzo suavizado a veces por la fina lluvia septembrina o, si no, por los vecinos, que arrojan agua sobre ellos.

Llegados al centro, el arco principal se colocará en la puerta de la parroquia de San Jerónimo y los demás se distribuirán por las demás: el Sagrado Corazón, la Guadalupe, el Calvario…

Así, el 30 de septiembre, día del santo, las iglesias de la ciudad lucirán de fiesta para celebrar.

martes, 16 de julio de 2013

Cascada de Jilotepec

Jilotepec es un pueblo muy antiguo, perteneció a la confederación de Tlacolulan.
En 1580, los habitantes de Tlacolulan informaron al alcalde mayor de Xalapa, que Jilotepec se fundó el año de 980; llegando después, en 1380 los teochichimecas, con los que tuvieron guerra, gobernando estos 109 años, es decir, hasta 1489 que vinieron los embajadores de Moctezuma a pedirles fuesen sus tributarios y la obediencia, la cual se les dió y le reconocieron por señor hasta la conquista del Marqués del Valle.
José Antonio de Villaseñor y Sánchez, en 1746, expresó que el pueblo de la Asociación Jilotepec, pertenecía en lo eclesiástico a la doctrina de Tlacolulan.
En 1811, se inauguró la parroquia de Jilotepec. La hacienda de la Concepción se origina probablemente a fines del siglo XVI, ya en 1607 se menciona como propietario de estas tierras a Roque Zeballos. El ingenio de azúcar se instaló en la última década del siglo XIX.
En 1915 el general Heriberto Jara combatió contra los zapatistas en El Esquilón, y en este lugar, antigua hacienda productiva de aguardiente en 1922, el gobernador Adalberto Tejeda, autorizó la fundación de la primera escuela-granja "Veracruz", a iniciativa del Prof. y Gral. Marcelino M. Murrieta, designado Director General y la Dirección Técnica fue encomendada al Prof. Manuel C. Tello.








martes, 9 de julio de 2013

Jardin Botanico Xalapa

Bajo la estricta tutela del Instituto de Ecología A. C. (INECOL) y enclavados en los contrafuertes de la Sierra Madre Oriental, a 2.5 Km. al suroeste de la ciudad de Xalapa, se localizan tanto el Jardín como el Santuario. Ambas áreas tienen una altitud media de 1400 msnm, en tierras tropicales de montaña, con clima templado y apacible, mítica región de cultivo de uno de los mejores granos de café de México, “El Genuino Coatepec”. El Jardín, el cual debe su nombre al célebre historiador veracruzano del S XVIII, es un maravilloso mosaico viviente que presenta diversos rostros, olores y colores al paso de las estaciones del año. Ya sea en sus sombreados senderos o en sus vastas explanadas, se puede observar una gran variedad de vegetación distribuida en colecciones, entre las cuales citamos, la etnobotánica, una hermosa colección de plantas con múltiples usos, la nacional de cycadas (las plantas más antiguas de México), de árboles tanto regionales como de diversas partes del mundo, de palmas, de bambúes nativos de México, de plantas acuáticas, de carnívoras, etc. Todo ello, en ocho hectáreas llenas de parajes y rincones mágicos que invitan al solaz y a la reflexión. Por su parte el Santuario del Bosque de Niebla es un área de 30 Has. de bosque mesófilo, es decir, un bosque que se da en lugares muy específicos del planeta, en donde encontramos tanto plantas del hemisferio norte como del sur, cohabitando en una maravillosa y sorprendente simbiosis. Un ecosistema complejo y frágil, que hoy por hoy, representa tan solo el 1% del territorio nacional y es víctima tanto de la sobre explotación de sus recursos, como de la presión del crecimiento urbano. Consciente del inmenso valor de este entorno único, el INECOL se ha dado a la ardua tarea de estudiarlo, conservarlo y difundirlo, para las presentes y futuras generaciones.